El tueste es una de las etapas más importantes, ya que define el carácter final del café. Cada nivel resalta distintos perfiles sensoriales, adaptándose a diversos gustos y paladares.
Resalta el origen y las características naturales del grano.
Se perciben sabores más brillantes, frescos y aromáticos, con notas frutales, florales o cítricas y una acidez más viva.
Ideal para:
Paladares curiosos, amantes del café de especialidad y quienes disfrutan de perfiles expresivos y complejos.
Ofrece un equilibrio perfecto entre aroma, sabor y cuerpo.
Combina la dulzura natural del grano con notas más redondas, como caramelo, chocolate suave o frutos maduros.
Ideal para:
Quienes buscan una taza equilibrada, versátil y agradable para cualquier momento del día.
Destaca sabores intensos y profundos.
Se perciben notas tostadas, cacao amargo y una sensación más robusta en boca, con menor acidez y mayor cuerpo.
Ideal para:
Paladares que prefieren cafés fuertes, tradicionales y con carácter marcado.